Inyección de Materiales de Relleno

A medida que va transcurriendo el tiempo y vamos envejeciendo, la fuerza de gravedad, la pérdida de tejidos blandos y la acción de los músculos de expresión que tienen inserciones en la piel hacen que se vayan marcando arrugas y depresiones que son la huella que dejan los plegamientos continuos que la piel debe soportar.

Lo que hay que considerar

En general, la inyección de ácido hialurónico supone pocas limitaciones. Sin embargo, es recomendable que durante las primeras 24 horas se abstenga de tomar el sol, exponerse a ambientes muy calurosos, beber alcohol o realizar ejercicio físico intenso. Las pacientes que no guardan estas precauciones tienen un mayor riesgo de experimentar dolor, rojez, tumefacción y picor en las áreas tratadas. La hinchazón se puede controlar con aplicaciones de frío moderado en las zonas tratadas.

  • Se puede colocar fácilmente en consulta.
  • No requiere quirófano.
  • No requiere hospitalización.
  • Normalmente no requiere más anestesia que la que incluye el producto.
  • Produce buenos resultados en los casos en que está correctamente indicado.
  • Los resultados se aprecian inmediatamente.
  • No hay problemas en añadir más producto en sucesivas visitas, si fuera necesario.
  • Al ser reabsorbible, si quedara un exceso en alguna zona, o si el resultado no fuera satisfactorio, el paso del tiempo se encargará de eliminarlo.

¿Cómo se realiza?

Existen diversos materiales de relleno de tipo reabsorbible. El paso del tiempo ha ido dejando como producto principal a las distintas formas de ácido hialurónico, aunque otros productos como el ácido poliláctico y la hidroxiapatita también tienen sus indicaciones.

El Ácido Hialurónico es un polímero que se encuentra en diversos tejidos animales y que puede sintetizarse en el laboratorio. Es una sustancia hidrófila (puede retener una gran cantidad de agua) y su función en el organismo es actuar de vehículo para nutrientes, hidratar la piel y comportarse a modo de lubricante y amortiguador.

Al igual que con los productos reabsorbibles, existen diversos materiales de relleno de tipo permanente, aprobados por la Unión Europea y por el Ministerio de Sanidad y Consumo. A medida que se van conociendo mejor, ha ido apareciendo cada vez más información relacionada con los productos de tipo permanente. Todos los productos no reabsorbibles que se implantan mediante inyección se comportarán como prótesis. Como tal, están sujetos a todos los riesgos y complicaciones de las prótesis, a veces incluso muy tardías. Sin embargo, con las prótesis existe normalmente la posibilidad de extracción en caso de problemas, pero en el caso de los productos inyectados, la extracción puede ser difícil o incluso imposible. La seguridad de estos productos a largo plazo sólo se podrá establecer con certeza cuando lleven utilizándose clínicamente durante largo tiempo. Los pronósticos a largo plazo en productos de reciente aparición que no llevan ese tiempo en uso son extrapolaciones de datos experimentales que no necesariamente se corresponderán con la realidad en su uso clínico.

Los/as pacientes también deben tener en cuenta que con el paso de los años los contornos faciales y corporales cambian y que los tejidos blandos pueden variar según el/la paciente envejece. Los productos permanentes que produzcan un buen resultado inicial podrían resultar menos adecuados o naturales según transcurra el envejecimiento. Todos los materiales implantables de tipo permanente están asociados a un aumento del riesgo de infección y de reacción a cuerpo extraño.

Preguntas Frecuentes (FAQ's)

El mecanismo de actuación de la mayor parte de los productos inyectables es esencialmente mecánico: la inyección de ácido hialurónico bajo una arruga o depresión hace elevarse la piel sobre ella, corrigiendo o reduciendo la profundidad -y con ello la visibilidad- de la arruga. Además, el producto suele contener lidocaína, un anestésico local, para reducir las molestias durante la inyección. Una vez inyectado, el ácido hialurónico se irá reabsorbiendo lentamente, para desaparecer en un tiempo variable entre cinco a veinticuatro meses.

El ácido hialurónico se ofrece en diversas presentaciones con diferentes densidades, para rellenar arrugas finas, pliegues más profundos o aportar volumen en áreas más importantes. El aumento de densidad se consigue enlazando químicamente las cadenas de polímero. Cuanto mayor es la densidad, mayor es el tiempo de permanencia del producto. Cuanto más denso es el producto, más profundamente debe inyectarse y mayor es la resistencia al paso por una aguja. Por ello, las presentaciones de mayor densidad requieren agujas de inyección de calibre mayor.

La inyección de ácido hialurónico puede proporcionar una mejoría significativa de las arrugas alrededor de los labios, las arrugas finas de la frente, las de los ángulos de la boca y en general en las distintas arrugas faciales. Su inyección más profunda permite también elevar zonas deprimidas como los surcos nasogenianos (rictus), depresiones a nivel de las comisuras de la boca o cicatrices deprimidas por acné u otros motivos. Además, se puede utilizar para producir un aumento de grosor de los labios o para realzar su perfil. Además de aportar volumen, confiere un aspecto más suave e hidratado a la piel. No será efectivo, en cambio, para tratar el descenso de los tejidos faciales que haya producido el paso del tiempo, que requerirán un estiramiento facial, ni tampoco puede corregir ni mejorar el exceso cutáneo ni las bolsas a nivel de los párpados, situaciones que precisarán de la correspondiente intervención quirúrgica.

Desde su aparición, millones de pacientes en todo el mundo han recibido tratamiento con ácido hialurónico inyectable. La incidencia de complicaciones es muy escasa, pero no inexistente. Entre otras, se pueden citar: como en cualquier inyección, puede haber inflamación, equímosis (cardenales), irregularidades, infección o aparición de granulomas (reacciones inflamatorias locales, generalmente transitorias pero potencialmente duraderas) en el lugar de la inyección. Los granulomas son más frecuentes en las inyecciones superficiales que en las profundas. Si la paciente hubiera sufrido herpes simplex previos en la cara, la irritación por las inyecciones podrían reactivarlo. Si la aguja accidentalmente atraviesa un vaso sanguíneo durante la inyección, la obstrucción del flujo de sangre a una zona de la piel por el producto de relleno puede ocasionar una alteración del color de la piel o incluso un sufrimiento cutáneo, que podría dar lugar a una cicatriz. Su utilización en pacientes en quienes se ha alterado la respuesta inmunológica puede conllevar un riesgo más elevado de infección.

Al contener un anestésico local, no se puede utilizar en pacientes alérgicas a la anestesia local. Puede haber un cierto grado de enrojecimiento local y molestias transitorias en la zona de inyección. El producto se debe administrar mediante inyección. Los resultados no son permanentes. Para mantener el efecto, se debe repetir la inyección. Es un producto relativamente costoso. Como cualquier otro producto inyectable, está sujeto a complicaciones. No está indicado en pacientes sujetas a tratamientos que conlleven agresiones locales de la piel (tratamientos con láser, peelings químicos, etc.) en la zona a inyectar. Las pacientes que estén tomando sustancias que afecten la coagulación (derivados de la Aspirina®, antiinflamatorios, vitamina E, anticoagulantes) pueden experimentar mayor sangramiento